Intuyo por su canto
constante y pizpireto que
mi canario, esta mañana, está
feliz. Aún no le puse agua fresca
y ya escuchó el agua correr. Sigue
saltando desde el palo al suelo,
desde el suelo al palo. He vuelto
varias veces con intención de espantarlo.
Él ha batido sus alas y ha seguido cantando,
reclamando el agua del que me había olvidado.
Gema Albornoz

Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.

