El cielo de mañana

Viene la noche y su fragilidad. Extiende sus pétalos en forma de estrella. Abre sus brazos. La imaginación dirige los sueños. La luna es ventana al cielo de mañana. Pasa otra madrugada arriesgando las siete vidas, de ventana en ventana. Salen a la luz secretos del sol.

Elástico

Se cubrió de cielo y tocó las nubes. Sintió la brisa e imaginó el mar en su piel. Se coronó de margaritas y decidió elegir bien. Apostó al blanco por imaginar entre centenares de invenciones: tumbarse, estirarse y recuperar la forma original.

Tras cuatro mil días

Cometas de estrellas se alinean tras cuatro mil días para construir un puente frente al atardecer. Las hojas se agitan y levantan sus tallos o ramas en señal de enaltecimiento al orden. El beso del sol al horizonte arde mientras el cielo se baña entre bayas, índigos y lapislázulis.

La Media Luna

Aquella noche conocía la Media Luna. Por entonces, soñaba con escucharla hablar, reíry corretear por el misterio entre las estrellas. En aquel tiempo, no supever que ya lo hacía sin necesidad de testigo alguno.