Rapaces

La lluvia empapará las tragedias. Serán recordadas las flores y sus pétalos. Penachos de plumas sobre naranjas. La pérdida cuesta una suerte. Cada final declarará el comienzo en las raíces. La moneda caerá de cara y será cruz. El rapaz tentará a la suerte, volando hasta tu cesta de flores, ahora hogar.

En los andenes del río

El cardo quiere bailar, por bulerías, cuando las campanas repican. Anhelan levantar, a vuelos, espinas. Las flores capean los sones del aire. Doblan sus corolas, por alegrías, hasta sus raíces. La luna marca el fandango clavando doce estrellas en los andenes del río. Zapatea carantoñas, llenando su paso de besos plata canela en flor.

Un ramillete de flores

Felicidades, mamá Salpicaduras de boca de dragón sobre una cama de tréboles acunarán los pasos y sueños de las fresias y las espuelas de caballeros. Anémonas despertarán a las ninfas adormecidas entre rosas y tulipanes. Y tú, madre, celebrarás con este ramo su olor, con la mariposa reina y con cualquier otra flor.

Si la flor es azul

Si la flor es azulpara qué sonríe la yerba.Si se viste de blancofantasma y baja entre niebla.Si se mueve y se agitao suena como campana.¿Te estarás estirando con ella?¿Estarás bostezando con ella?¿Traerás, entonces, contigoel sexto sentido de la existencia?