Seiscientos miligramos

Camino. El frío acaricia mi cara. Su caricia no es abrigo es puñal afilado en mi piel. Camino. El viento me llama por mi nombre. Miro hacia atrás, es el viento del norte. Quiere demostrarme su fortaleza. Me envuelvo en mis ropas y subo mi bufanda. Le grito que no soy Helios ni tampoco soy… Leer más Seiscientos miligramos

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