Un ramillete de flores

Felicidades, mamá Salpicaduras de boca de dragón sobre una cama de tréboles acunarán los pasos y sueños de las fresias y las espuelas de caballeros. Anémonas despertarán a las ninfas adormecidas entre rosas y tulipanes. Y tú, madre, celebrarás con este ramo su olor, con la mariposa reina y con cualquier otra flor.

Su mesa

Sobre su mesa reposaba el orden del mundo. La dualidad del universo, la pasividad y su fragancia, el cielo y la acción; la abundancia de la pasión, de la tierra, del agua, de la luz y la oscuridad. Y también su decadencia. Quise acercarme. Ver de dónde surgían, cómo nacería su caos. En cambio, tan… Leer más Su mesa

Primavera adelantada

Comprar flores en los días de lluvia. Dejar que un río de pétalos fluya en tu mesa. Recoger las cortinas en los días de sol. Dejar que sea una corriente de calor la que se desparrame por todo el salón. Estrenar cada día una primavera adelantada.

Tus flores

Secar tus flores entre mis páginas. Guardar con ellas los sentimientos y parecer infantil cada vez que las miro y las cuelgo al viento. Jugar a turnos las palabras. Esas que llegaron tarde o que vinieron descalzas. Tus flores secas, secas, entre mis marras.