Las acequias
Toca el agua dorada que fluye por las acequias. Unas son oliva, otras son pimienta. Lava tus manos, niña, en el jazmín aguado de las acequias.
Toca el agua dorada que fluye por las acequias. Unas son oliva, otras son pimienta. Lava tus manos, niña, en el jazmín aguado de las acequias.
El lirio se abre y cae en su mano. La granada está madura y cae en su mano. Que no lloren los niños sus nocturnidades. Que no lloren los padres sus aflicciones. Que no llore Perséfone, que ya se abren los lirios y maduran las granadas. Que abra los brazos, Perséfone, a la primavera detrás.
El afilaor llama a las tijeras y cuchillos mascullaos. La armónica suena en una grabación con el mismo ton y son de antaño. Comienza igual. Funciona igual. Termina igual. Alguna vez bajé a ver las saltar las chispas entre su rueda y mis atavíos. Tras eso el primer corte llegó suavemente, sin acotar la profundidad.… Leer más El afilaor
En un día como hoy conocí a una pirata y desde el carajo de mi barco, sigue ondeando la bamba negra. En un día como hoy junté una tropa de mando invencible para surcar molinos, ríos, mares, templos, pozos, gallos, despeñaderos; hallar raíz de doctrinas, origen de mi esperanza, el fluir de los cánticos de… Leer más 7 agosto
Un alma 3 y un caos 0’14159265358979323846… Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional. Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.
¿Acaso no puedo decir que soy madre? ¿Acaso no puedo llamarme Helena si lo deseo? ¿Acaso no puedo ser un pie? ¿Acaso no puedo nombrarme madre si cuido, duermo, hablo y entreno cada día desde la vida y desde el morir? ¿Acaso no puedo tocar el miedo y temblar? ¿Acaso no puedo ver el dolor… Leer más La beta de mi nudo
El cubo de Angelitas termina siendo una espiral. Pincel en mano trazó lo conocido y lo que no se logrará olvidar. Quien tome lumbre que la pase en relevo y se reflejará a un tercio del infierno. Al borde, al borde, al borde. A un tercio del infierno. Otros se encargarán de repartir las nubes,… Leer más Manos llenas de pintura, Angelitas
La cáscara de pipa naufragó por un río de saliva. Se olvidó de nadar, cuando tumbada bocarriba —por exceso de calina— se quedó requetedormida. Una pequeña corriente la atrapó y la inundó, sin pedir amparo, sin mandar telegrafía ni ningún bote salvavidas. Gema Albornoz Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons… Leer más La cáscara de pipa
¡Espinete ha muerto! ¡Espinete ha muerto! ¡Espinete ha muerto! Se ha muerto Espinete. Un paño de amapolas cubre los tóxicos neumáticos, corre un zorro desubicado y la abubilla como una cotilla pendiente en la cortinilla. No respires muy fuerte para no tragar amianto. Si se te pega en la lengua no llegarás a la treintena.… Leer más Espinete ha muerto
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