Casualidad

No sé cuántos minutos tengo,
quiero sostenerlos en tu ventana.
Doy largos paseos
rodeando todos los caminos posibles.
Podría echar mis manos
a la hoguera
para avivar tu fuego.
Si alguna vez no entiendes
algo que digo. Haz el doble
de preguntas. Contestaré torpemente
el triple. No sé cuántos errores serán.
Ojalá diferentes de los pasados.
Podría oír las razones cuánticas
de por qué te muerdes los labios y
el atardecer otoñal es un círculo
vicioso. Si alguna vez calculara el sentido
entre mi tiempo, mis pasos, mis manos,
tu fuego, la helada, los errores, tus labios
y los atardeceres otoñales. Sin imaginarlo,
sin que me discutas los cálculos de la casualidad.