Cuando la tormenta rompa

Atormentado el día refleja el acero y el plomo extendido por el cielo.

El suelo hierve algodones en magmas de café.

Las palomas manifiestan su amor y besan el suelo.

Las flores se abren, plácidamente, en un arrullo y se bañan en el carmín de nubes.

El cura anuncia la mudez con un farol en la mano, mientras tañen las campanas.

El silencio se posará cuando la tormenta rompa.

Y no habrá tormento en el cielo, ni paz en la tierra.

Gema Albornoz


Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.