Un cielo para ti

Las nubes cuelgan de los hilos en manos del cielo. Las estrellas son motas y el sol es un lamparón. La luna es un lunar en su vestido de noche. Y los ángeles tocan sus cabellos cantando al infinito; el que nadie roza con los ojos abiertos. Anuncios

Lágrimas salvajes

Cuando cae una lágrima salvaje dicen que avisa a la siguiente antes de que puedas limpiarla con el dedo. Si reúne el valor suficiente querrá salir, tocarte, ahogarte, para que seas ella. Y querrá, también, mirarte. Querrá saber cómo eres por dentro y de qué salinidad dependes diariamente. Cuando cae una lágrima salvaje dicen que… Leer más Lágrimas salvajes

Poca visibilidad

Hay una luz distinta y es como un beso en los andenes. Amanece. El gris despierta y nos vuelve sombras a quienes deambulamos descalzos por la habitación. No hay tormenta, ni relámpagos, ni truenos. Y si los hubiera nos dibujaría como caprichos oscuros, como estampas aguafuerte, intentando devorar a otras. Es decir, como monstruos carroñeros… Leer más Poca visibilidad

Como nubes iridiscentes—SALTO AL REVERSO

Una galaxia de cristales de hielo componen tus iris. Giran por ondas de atracción sonoras alrededor de tus pupilas —fosos atrincherados de defensa. Caigo al agua. Bebo de tu fuente de virtud. Nadie regala la salvación. Somos eventuales como nubes iridiscentes, como las vueltas —transeúntes y flotantes— alrededor de tus ojos, como nuestro cruce de… Leer más Como nubes iridiscentes—SALTO AL REVERSO

Mar de nubes

Caminé sobre un mar de nubes. Aunque no se cristalizó al verme se convirtió en un cementerio de celulosa. Tan esplendoroso que profusamente tiño las nubes. Tan virtuoso que imponentemente cubría el valle del sistema montañoso más lúgubre. Tan sublime que señorialmente mandaba reflejar tonos pastel—de primera clase— al cielo más mayestático. Caminé sobre un… Leer más Mar de nubes