Despropósito kierkegaardiano

Da la mano a la soledad.
Cuídala
para que tu compañía
la llene,
cuélgate el broche de libertad.
Si lo tocas volarás,
unos metros,
tan alto como ella quiera.
Pisa los demonios de amargura
antes de que se suban a tu espalda.
No firmes el Tratado de desesperación,
tacha tu nombre en el papel.
Reescríbelo con puntos.
Salta a ellos,
cuando el suelo tiemble
y cierra cada letra
con los brincos necesarios.
Cambia la secuencia,
elige las decisiones
que quebraron la elección.
Niega, entonces,
tu compañía de la soledad,
tu medalla de libertad,
la monstruosidad de la amargura
y tu propio nombre,
con ellas.

Gema Albornoz

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Licencia Creative Commons
Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com/.

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