Despropósito kierkegaardiano

Da la mano a la soledad. Cuídala para que tu compañía la llene, cuélgate el broche de libertad. Si lo tocas volarás, unos metros, tan alto como ella quiera. Pisa los demonios de amargura antes de que se suban a tu espalda. No firmes el Tratado de desesperación, tacha tu nombre en el papel. Reescríbelo… Leer más Despropósito kierkegaardiano

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