Espuma de mar
La arena está respirando burbujitas de plata. Algunas suben arriba, otras suben por patas. Entre grano y grano, coral. Entre grano y grano, marfil rosa se engarza.
La arena está respirando burbujitas de plata. Algunas suben arriba, otras suben por patas. Entre grano y grano, coral. Entre grano y grano, marfil rosa se engarza.
Mis derrotas me adelantan cada noche e intento correr más. Mis victorias vienen por las montañas: sin territorio ni batalla, sin resistir ni bandera, ni verde ni roja, ni amarilla, ni negra, siempre blanca o eso quisiera. Mis sueños se despiertan de noche, me entretienen de día. No mira a lo lejos pues le faltan… Leer más El poema que necesito escribir
Españoles. Antonio Lucas. (EL MUNDO. 17/agosto/2017) Aquello estaba lleno de españoles. Como si al salir de tu casa quisieras cruzar la frontera a Portugal, pasear por los acantalidos británicos o gritar tu nombre para escuchar cómo te responden los montes Grampianos. Salir de casa, a la playa, a la tienda, al parque, a la plaza;… Leer más Lleno de españoles
Hubo un día señalado que el Rey de la Corona de Plástico se situaba tras las murallas de palacio, se pintaba con tizne y se vestía de harapos. Incluso sabía que en sus bolsillos no podía llevar más de cuatro o cinco perrillas. Paseaba por el mercado y visitaba la Plaza, daba vueltas a los… Leer más El Rey de la Corona de Plástico
En los albores del nuevo amanecer el arcoíris es el único puente al cruzar en cada uno de los ríos nacidos de las montañas. A sus pies todas las criaturas que acuden a las fiestas para celebrar. No hay más regalos que el baile, no hay más urgencia que el baile. No hay más sueño… Leer más El valle de un sueño
Cuando todo se frene y ella fluya. Cuando todo rebote y ella calle. Cuando todo parezca real y ella la única mentira. Cuando ella sea la única en quien pueda volver a confiar tantas veces como me equivoque al escribir uno de sus versos. Cuando ella sea, yo.
Cada cristal atravesado dejó en el suelo la semilla de las florecillas novicias. Arrodilladas de hinojos, reclinadas de helechos, complacidas como lombrices en su hojeo terrestre. Llevan a rastras las suelas que no se levantan ante el asombro del sol. Y este las mira maravillado sin importarle uno sólo de los cristales apuñalados, si mientras… Leer más Las florecillas novicias
El goteo incesante para antes de marchar. ¿Quién se mira las manos? ¿Quién cruza alas sin mirar? Antes de marchar de este a oeste, ¿quién mirará?
Te alejas y llega septiembre. Se aleja el cloro y llega septiembre con un olor aún más fuerte. Nadie espera en la parada del cercanías y nada queda lejos. Otro atardecer dorado y llega septiembre como el trigo preparado —en polvo— a ser pan.
Toca el agua dorada que fluye por las acequias. Unas son oliva, otras son pimienta. Lava tus manos, niña, en el jazmín aguado de las acequias.
Debe estar conectado para enviar un comentario.