Aún
Debo tener un poder especial si soy capaz de entender tus balbuceos a cuatro habitaciones de distancia. Tus palabras se clavan con la misma fuerza que si estuvieras aún a mi lado y no fueses solo la presencia de mi ausencia.
Debo tener un poder especial si soy capaz de entender tus balbuceos a cuatro habitaciones de distancia. Tus palabras se clavan con la misma fuerza que si estuvieras aún a mi lado y no fueses solo la presencia de mi ausencia.
Los días han caído sobre los balcones. Los gorriones pican las últimas migajas de agosto. Los edificios tapan su rostro a contraluz. Y no queda ninguna ventana cerrada. No queda ninguna, que no anuncie sus intimidades. a través de Finales de agosto — SALTO AL REVERSO
A Federico García Lorca Te fuiste lejos, te fuiste. Lejos para quedarte. Cerca de tus amores y los tenías delante. Delante te mueren, del mar y la montaña, de la baranda y la luna, de la higuera y la tapia, de tu montura y el alba. Luna que está de luto, mar que se levanta… Leer más Muerto de vida
Las moscas crean. Las moscas construyen pentágonos en el aire. Los dejan flotantes en la atmósfera. Esperan. Esperan que suenen. Castillos de cinco lados y en cinco direcciones sobre la arena de la nada. Una pirámide pentagonal cuyo faraón tiene ojos rojos y alas cosmopolitamente transparentes.
Soy una escritora sin nombre. La tira gira, el sol a su alrededor. Mi nombre nace de la tierra, se moja, florece y cae de vuelta como polvo. Y gira, gira. Y baila, baila. Entre las hojas y a sus anchas. Soy sin nombre, mi único cargo es ser aun sin ser dicha.
Las palabras juegan a la pelota. Corren como niños en el parque. Algunas llevan piruletas, otras saltamontes chirriantes. Muchas otras alas de mariposa y las demás una flor a retales. Los días de lluvia saltan saltimbanquis en charcos. Los días de sol corren corrincharquis en bancos. En otoño y primavera verbenas de hojas verdes, amarillas… Leer más Palabras en el parque
Adiós, lucerito mío, te lo tendré que contar. Y todo lo que te quiero me lo vas a perdonar. Tengo que confesarte mi sed, afán por confesar. Confieso que no confiero solapadas confesiones, como confiesa el secreto que no se debe ocultar. Ocultos tras el silencio que encubre deseos y tapa con celo la reserva… Leer más Confesiones a las estrellas
Heme aquí. Al otro lado, desde donde sostengo la rama, frente a unas hojas. Tiritan. ¿Será de frío? Están desnudas. Tiritan. ¿Será de miedo? Algunos árboles, a su lado, presumen orgullosos de sus ropajes, frondosos y exuberantes. En esta época, densos alardean de su follaje. Otros, carecen de espesura. No tupidos por el verde, pero… Leer más Hojas que caen
Toco mi cuerpo como esponja. Pasan mis manos maculadas limpiando piel en cada abrazo. Cada abrazo es promesa fecunda, de las que vale la pena cumplir para efectuar el milagro. Pasan mis dedos sobre la fina capa de hielo que cubre mis labios. Labios que me aseguran que no decir nada es golpear la puerta tres veces. Cuando… Leer más Desajar maravillas — SALTO AL REVERSO
Se acerca la hora negra y no habrá excusa para no abrirle la puerta. Echará del lugar a las horas blancas y amarillas. Rondará alrededor de las azules y rojas. Y si la dorada se aproxima a primera hora de la mañana o de la tarde, cuando el atardecer repose, yacerán en asamblea: la negra… Leer más Las horas
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