Darse un baño

El agua cubre mi rostro,
brazo y piernas. Sumergida
en la bañera —vientre—
protegida por los fluidos
amortiguadores de mi cuerpo.
En el interior, sin contar
con el peso del tiempo
sobre mí. En el interior,
aprendiéndome desde dentro.
Reconociéndome,
reforzando el vínculo carne y alma. Afianzando
la atención a mi voz, aunque no prevalezca
sobre otras muchas. Allí, en ese vientre portátil
donde me hundo, me relajo y me preparo
para el mundo exterior.

Gema Albornoz

Licencia Creative Commons
Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.

2 comentarios sobre “Darse un baño

Los comentarios están cerrados.