Asomada

Tengo que preguntarte
sobre tu temperatura corporal
o sobre tu dolor de cabeza,
para no mirar por la ventana
y ver qué nos depara el día.

Acabo asomada, mirando el reflejo
de los charcos y las ondas de las gotas
que caen —círculos infinitos—
desde la rama temblorosa del árbol.

Una a una, ellas me hipnotizan.
Hipnotizan mi deseo
y quiero extinguirme como ella:
caer provocando una expansión de energía
imitadora de mi cuerpo y que todo perdure
más de dos segundos.

Gema Albornoz
Licencia Creative Commons
Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.

Los comentarios están cerrados.