Cartas al otro lado. Primera

¡Buenas! Explicar el por qué sería muy extenso, pero desde hace tiempo había pensado en cambiar mi frecuencia de publicación en Emociones encadenadas. Eso no quiere decir que dejaré de escribir, ni aquí, ni en ninguna parte. Sólo reduciré el número de veces que pase por este rincón. De todas formas, hay mucho escrito por… Leer más Cartas al otro lado. Primera

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Árbol caduco

Si suelta sus hojas, las ramas desnudas bailarán, celebrando el descanso. Si cayeran sus hojas, jamás volverán a cubrirlo, de la misma forma. Si rozan tierra, piel o agua, dejarán su delicadeza rasando cielo, profundidad o atmósfera. Si se mantiene firme se vestirá de primavera. Aunque anhele el descanso no dormirá, eternamente. Gema Albornoz Esta… Leer más Árbol caduco

A la hoguera

Hice una hoguera en la noche. Mantuvo alejado el frío y el temblor. Ardieron restos de arbustos secos, ramas y maderos, recogidos en la mañana. Carbón de leña, ascuas en el corazón. Echó fuera algunas brasas movidas por el mismo aire que la enciende. Ese susurro del viento que prende fuerza solar en el centro.… Leer más A la hoguera

Otoñar

  El cielo de otoño arde y seca, frenéticamente, las hojas. Quedan frutos para calentar el corazón mientras las temperaturas bajan. Algunos árboles se desnudan, pero visten el suelo con sus ropas. Otros, no quieren mostrar sus vilezas y las abrazan para que ninguna toque el asfalto. Pisan y son sombras. Siguen la gravedad del… Leer más Otoñar

Dichoso vinilo

Cuando Luis salió de la tienda de discos, con dos bolsas entre las manos, sonrió satisfecho al mirar su nuevo tesoro colgando entre sus dedos. Había paseado por los pasillos de aquel centro comercial buscando la localización de aquella tienda hasta encontrarla. Allí, había encontrado el único lugar en que se vendía el vinilo de… Leer más Dichoso vinilo

Paseo por la orilla

He hundido mis pies en la arena. Nadie impidió a mis huellas marcarse en ella. He caminado, durante unos minutos, sin mirar atrás. Hasta romper el horizonte por seguir a mi mirada echar la vista atrás. Vi, entonces, a esas marcas resquebrajarse. El agua salada arrastró su profundidad, cubriéndola de espuma —y no de cristal.… Leer más Paseo por la orilla