Veranos de recuerdo Sobrevuelan tres gaviotas las tumbonas vacías. La arena responde súplicas de la marea. A su llegada, caen plumas a vaivén, la intimidad supera el abrazo y sonroja a las aves sobre ellos. No es posible marcharse donde el verano siempre queda. Tu voto:Comparte esto:TwitterFacebookCorreo electrónicoImprimirTumblrPinterestLinkedInTelegramWhatsAppSkypeMe gusta esto:Me gusta Cargando... Relacionado