Postura de dos caras

Cruzar la línea,
saldar la deuda,
cortar el cordón umbilical
de raíz. Tirar de él,
atraer el origen primigenio
y el orden de todas las cosas
que tienen que ser como son,
porque alguien lo asegura.
Plantar con un lápiz desde tu mente,
nunca en tu mano. Hacer de la realidad
un dibujo invisible en un pañuelo
que acabará en la basura.