Caricias de la brisa nocturna de verano

En la primera parte del verano,
a ella le cumplen soles las flores
en sus cabellos.
Hasta cierto punto,
se pueden cobijar aves pequeñas ahí.
Mientras todos los demás, pasan las cálidas
horas queriendo cazar alguna de ellas con sus
ojos incrustados en el cielo.
Un viento flojo y perezoso.
Un cielo despejado y disperso
de estrellas posibilita que la luna,
en todas sus fases, se ponga a su altura
y le bese la frente con la vuelta
de alguna brisa nocturna
imprevista.

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