Más allá de la ventana

La ventana de luz anaranjada
está medio abierta.
Si la cortina besa al atardecer,
cubre los sueños.
La fantasía alza vuelo
desde la almohada
y lo deseos escondidos en el armario
salen repentinamente. Dejan a un
lado visiones de otros días.
Si estos hubiesen otros años
una vela hubiese estado prendida
y el día sucedería en esa alcoba.
Ahora una sombra se acerca
y baja la persiana hasta el fondo.
La luz de la calle ventea entre las rejas
mientras alguien pelea contra la somnolencia.