Cita romántica

Desde mi silla veo un par de pájaros.
Dos jaulas en el alféizar de la ventana
intercalan saltos como niños en la calle.
Del palo al columpio, del columpio al suelo.
Agitan sus alas y el aire a su alrededor.
Por un segundo, los he imaginado intercambiando
impresiones sobre la temperatura del agua,
la calidad de la comida y de lo bien atendidos
que están en su salida romántica. Mi canario ha piado
quejumbroso y ha interrumpido todas mis fantasías.