Bernarda octogenaria — SALTO AL REVERSO

Duerme apaciblemente sosteniendo el alba en sus respiraciones: uno-dos, uno-dos, uno-dos, uno-dos, uno-dos. La noche la acurrucó entre la luna y la corola de una dama de noche. Sobre ella dormía como una amiga en el cuarto de invitados. Bombea de forma asistida un pulmón artificial enchufado a la corriente. Insufla el aire a su… Leer más Bernarda octogenaria — SALTO AL REVERSO

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