Algunas gacelas celebran
correr un minuto antes de
darse por vencidas. Prometen luchar,
no rendirse, cargar su vientre de piedras
y reducir el poder sobre sus piernas,
hasta perder conciencia de su movimiento.
Algunas gacelas brindan sus cuernos
al terminar el día de cara a la luna.
Y, ese final, es su mayor éxito.
Gema Albornoz

Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.

