Cuando me atraviesa el Guadalquivir

Podría haber sido cruel el viaje
del río, en época de guerra fluye
espacioso y desemboca. Igual hace en época
de paz. Yo he visto cómo se estructuró desde su nacimiento,
cómo partió la tierra —la roca madre— para salir.
Desde entonces, ha querido resaltar entre los demás.
Él ha acunado a los árboles, los ha mantenido —páginas
de la historia—; siempre ha vivido con la posibilidad
de cambiar su rumbo, como el barco que ansioso convierte
en cruzarlo su única misión. ¿Dónde vuelve? Él nunca podrá ir
hacia atrás, ya lo anunció Lorca. Y no quisiera hacer oídos sordos
a sus predicaciones. Aunque yo lo he visto bautizando la silueta de mi horizonte,
mantenida fértil hasta el día de hoy. Su nombre y el río. Porque al decir
“Guadalquivir” mi lengua marca el trascurso del río y se contagia de mí, a su paso
por mi boca. Como cuando pronuncio el nombre de Lorca y se extiende su sombra,
lo escucho y me ahogo.
Me ahogo.

Gema Albornoz

Licencia Creative Commons
Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s