Ana María Soto Alhama

Fue entonces, cuando el globo de aire —Montgolfier— se alzó poniéndole cara al Palacio Real de Madrid. Fue entonces, cuando rodó la cabeza y colgaron esas manos —aún hundidas en el corazón de Marat. Fue entonces, cuando abrieron las puertas del limbo parisino donde van las almas para el vibrar de ojos y piel. Fue… Leer más Ana María Soto Alhama

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