Cuando cae una lágrima salvaje
dicen que avisa a la siguiente antes
de que puedas limpiarla con el dedo.
Si reúne el valor suficiente
querrá salir, tocarte, ahogarte,
para que seas ella. Y querrá, también,
mirarte. Querrá saber cómo eres por dentro
y de qué salinidad dependes diariamente.
Cuando cae una lágrima salvaje
dicen que el cielo ordena a las nubes que se tornen
grises y que cuando desfilen limpien el suelo,
el polvo, el humo, las bocas y los cristales de tus ojos.
Gema Albornoz

Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com.


Muy bonito poema, Gema. Me gustó mucho.
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Gracias, querida.
Un abrazo grande.
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🙂
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