Y entonces llegó la mosca

Intento escribir. Quiero escribir,
pero una mosca se posa en mi teclado.
Entonces, la miro y aunque no le hablo,
me pregunto, ¿cuántas veces aleteó hoy?
Pareciera que sabe dónde va, pero ¿lo sabría
antes de partir? ¿Qué lugares conoce?
¿Qué debe hacer al ver una mano cerca?
¿Qué espera cuando se detiene?
¿Busca hogar, comida, abrigo?
¿Busca estar cómoda o ser feliz?
¿Dónde elige sus riesgos?
¿Cómo detectan sus ojos lo bello?
¿Verá la belleza dividida en dos
y multiplicada, cientos de veces?
¿Triunfa al posarse o al levantar el vuelo?
¿Sobre qué verdades fija su realidad?
Intento escribir. Quiero escribir,
pero todas mis ideas se esfuman
en cuanto la mosca desaparece.
Y ya no sé nada, excepto dudar
de cada pregunta sin responder.

Gema Albornoz

Licencia Creative Commons
Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.com/.

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