
Aún sigues solitaria.
Desde tu abdomen
tus hilos de seda
se hilvanan con mimo.
Aún no hay nada
que se asemeje
a tus virtudes.
Elástica,
cinco veces más.
Delicada,
diez veces más.
Pegajosa,
quince veces más.
Me acerco.
Rápidamente,
atravieso la red.
Me enredo
y me quedo aquí.
Hasta que me quieras morder.
Gema Albornoz
![]()

Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://emocionesencadenadas.wordpress.com/.

Yo el tema arañas lo llevo fatal. Pero tu poema es precioso, hasta que lo rematas al final con un «Hasta que me quieras morder». Toda una declaración de intenciones!
Feliz martes!!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Me imaginé que algunas presas si luchan, se resisten pero habrá otras que sepan de las habilidades de su cazadora y esperen ese momento a su manera. 😛
Feliz martes, Natalia.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Eso se llama abandonarse a su suerte. Muy bonito poema, Gema.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Abandonarse a su suerte cuando se conoce lo que va a ocurrir no me pareció mala opción en ese momento. Pareció rendirse ante su atracción por la araña, pero ¿quién sabe?
Muchas gracias. 🙂
Me gustaMe gusta
Me enredo en la tela de araña y sigo con mi día.
Un fuerte abrazo, Gema.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Buen miércoles, Javi.
Un abrazo. 😀
Me gustaMe gusta