Buscando algún recoveco
entre las vallas cruzadas,
que ahora nos separan.
Meto firme, mi mano
por uno de los agujeros.
Me tocas con tu hocico mojado,
hacia adelante, moviéndolo.
Con tu mentón relajado,
me atrevo a rascarte un lado
me sonríes felizmente
y otra amistad, da comienzo
insistes en acompañarme.
Gema Albornoz



Debe estar conectado para enviar un comentario.