Suenan las campanas

Suenan las campanas.
Mientras se matiza
el licor dulce del alba
y el almíbar celeste,
no hay forma de volver atrás.
Vuelves tus pasos a la calle
y suenan las campanas.
Lo salado del mar y
de las lágrimas se mezclan
con el canto de los pájaros.
Todos se reúnen sobre tu pecho,
mientras suenan las campanas.
Y te diriges calle abajo
aunque no apartes tus ojos
del infinito azul.