Hacer más recuerdos

Propongo el salto en lugar del brindis. Voto porque la mañana se entretenga en los cristales mientras pinta un nuevo sueño. A favor de las excepciones en las contradicciones del juego o de la suerte. Doy la bienvenida a las llamadas inesperadas que arrancan el abrazo, el beso, la sonrisa o el próximo paso adelante.

Elástico

Se cubrió de cielo y tocó las nubes. Sintió la brisa e imaginó el mar en su piel. Se coronó de margaritas y decidió elegir bien. Apostó al blanco por imaginar entre centenares de invenciones: tumbarse, estirarse y recuperar la forma original.

Tras cuatro mil días

Cometas de estrellas se alinean tras cuatro mil días para construir un puente frente al atardecer. Las hojas se agitan y levantan sus tallos o ramas en señal de enaltecimiento al orden. El beso del sol al horizonte arde mientras el cielo se baña entre bayas, índigos y lapislázulis.

Historias de amor en el organizador de mandos a distancia

Los mandos han olvidado cómo acurrucarse sobre el cristal de la mesa. Viven su romance de cuadros y botones con mano izquierda y una nueva protección transparente y adhesiva. Antes, apoyaban sus cabezas, una contra la otra o se rozaban sutilmente, acariciándose el perfil. Ahora, mientras uno aprende sobre la superficie, el otro, se mantiene… Leer más Historias de amor en el organizador de mandos a distancia

El sol salta como un saltamontes

El sol salta como un saltamontes y cuenta de arriba a abajo los pajarillos que vuelan panza arriba o panza abajo, el terrón de tarde y de la tarde el terrazo. Los buñuelos floreados topan con el techo de caramelo y rocían con esmero de buenas tardes los tiempos.

Ante mis ojos

Corre el ámbar por el horizonte. Siente la lavanda y buganvilla en sus pies descalzos. Cierra los ojos antes de pensar que el día acaba. Lo siente en la piel. Lo escucha despedirse suave y paulatinamente. No sensible a no ser protagonista o a volver otra tarde más. Vuelve. Vuelve para rodar ante mis ojos… Leer más Ante mis ojos

Vamos a jugar a un juego

Vamos a lanzar el dado, a hacernos alguna foto, a callejear de la mano, a susurrarle al ocaso. Vamos a soplar estrellas, a sembrar posibilidades, a lanzar lejos la voz, a romper reglas de lata. Vamos a jugar a un juego, tú y yo, sin tablero, fichas ni pasos ciegos.

El gigante del lago

El gigante del lago se zambulle en el aguay chapotea estrellas de sal. Limpia el fondo con la puntade su nariz y una verruga floreceazul, morada, colorá. Dedos arrugados, pasas de manos y pies marrones por fuera y verdes de algas por el envés. El gigante del lago se tumba panza arriba y todas las… Leer más El gigante del lago