Investigo en los adentros
las cosas que siguen guardando:
húmeda sangre caliente,
hígado de humores cargado,
flemas del cerebro deportadas,
bilis negra acumulada.
Sin gusto ni diversión por nada.
Ni en nada.
Nada es un todo repleto,
todo una tristeza vaga,
vaga la monótona rutina.
Profunda rutina pausada.
Gema Albornoz

Esta obra de Gema Albornoz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.


Ufff… La rutina es la cripta de todo. Desperecemos este jueves con bríos y rompamos los rituales.
Un beso, querida amiga.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Con buen carácter y elección se romperán por sí solos. 😀
Un beso, querida Vero.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Cuando la tristeza pega no dan ganas de nada.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Así es y así he intentado mostrarlo.
Un beso, querida amiga. ^^
Me gustaMe gusta
La rutina nos obliga a odiarla, no tenerla … también.
Bonito lamento, Gema.
Feliz noche.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Mejor calibrar un punto intermedio en el que nos lamentemos de forma inútil. ¿No te parece?
Un abrazo, Enrique.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Si, Gema, claro, el problema, seguramente, debe estar en cuando hacer una cosa y cuando otra. Seguiré intentando calibrar mis lamentos.
Me gustaLe gusta a 1 persona